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La PET puede predecir la supervivencia en casos de cáncer de cuello uterino

viernes, 13 de junio de 2008

El Instituto de Alta Tecnología-CRC Corporació Sanitària informa de que diversos estudios retrospectivos han señalado la utilidad de la tomografía por emisión de positrones (PET) en el diagnóstico y predicción de la respuesta al tratamiento y la supervivencia de las pacientes que sufren cáncer de cuello uterino y que ya han sido tratadas.

El objetivo de los ensayos, efectuados por la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington, fue validar y confirmar los resultados de trabajos previos que señalaban la utilidad de una prueba PET realizada en los tres meses siguientes tras haber completado el tratamiento en pacientes con cáncer de cuello uterino a la hora de predecir los resultados de la terapia a largo plazo. Según el doctor Carlos Trampal, responsable médico del Instituto de Alta Tecnología-CRC Corporació Sanitària, las conclusiones son importantes si se tiene en cuenta que puede haber recaída del cáncer después del tratamiento, y las mujeres que reciben tratamiento para salvar el útero tienen un alto riesgo de reaparición del cáncer.

Así, durante la investigación desarrollada en Washington se realizó una PET de cuerpo entero a un total de 92 mujeres de entre 24 y 83 años que habían recibido radioterapia, braquiterapia y quimioterapia desde enero de 2003 a septiembre de 2006 entre los dos y cuatro meses posteriores a la terapia. Utilizando el marcador 18-FDG, los resultados de la PET mostraron una respuesta metabólica en el 70 por ciento de las pacientes, que fue parcial en otro 16 por ciento y de enfermedad progresiva en el restante 13 por ciento. En términos de supervivencia a tres años, estos porcentajes equivalieron a un 78 por ciento, 33 por ciento y 0 por ciento, respectivamente.

Decisión sobre la terapia de segunda línea

Considerando los resultados de este estudio, publicado en la revista "Journal of the American Association", y en opinión de los propios investigadores, el uso de la PET tras el tratamiento es útil por dos razones. La primera de ellas, porque al predecir una posible recaída, puede ayudar a determinar cuál va a ser la terapia de segunda línea a emplear en cada una de las pacientes. Y la segunda, porque gracias a los resultados que ofrece esta técnica los médicos pueden decidir qué pacientes van a necesitar más tratamiento. Para el doctor Trampal, la PET es útil para ver si el cáncer de cuello de útero se ha propagado a los ganglios linfáticos o cuando el especialista cree que el tumor se ha propagado, pero no sabe a qué lugar.

Hoy en día, la incidencia global de este tumor está bajando, probablemente gracias a los programas de cribado y el diagnóstico precoz. Sin embargo, la incidencia está aumentando en mujeres jóvenes, sobretodo en países desarrollados, por lo que este año se ha aprobado en España el empleo de una vacuna para proteger a las niñas de este tumor.

Por otro lado, el IAT es un organismo impulsado por el grupo CRC Corporació Sanitària mediante su filial CRC Mar y el Instituto Municipal de Asistencia Sanitaria (IMAS), cuyo objetivo es dotar a Barcelona de un referente clave en investigación biomédica a la altura del Reino Unido, Suecia y Finlandia, donde ya funcionan centros similares. Ubicado en el Parc de Recerca Biomédica de Barcelona (PRBB), cuenta con el apoyo científico del Instituto Municipal de Investigaciones Médicas (IMIM), el Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS) y la Fundació Institut de Recerca Hospital Universitari Vall d'Hebrón.